sábado 18 de junio de 2011

|----->pupi
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das las demás



te extraño mucho, gordo.

miércoles 8 de junio de 2011

x



No pasó mucho tiempo hasta que me di cuenta de que la sonrisa de mi público era cada vez más forzada. Intenté mejorando la ortografía, la gramática, la narración.
Mis poemas dejaron de ser versos con rima y poco sentido.. ahora eran largos y estructurados cuentos, en los que invertía horas corrigiendo.
No importa cuánto intenté, jamás volví a tener la misma respuesta.


Hubo un tiempo en el que escribía. Sin importarme el papel o el lugar, ni la narración o la sintaxis, ni lo que iba a decir el resto de la gente, realmente solía disfrutarlo. Escribía apurada, solo para que me den rápido su aprobación. También tenía público.
Mi fuerte, aunque nada convencionales, eran los poemas. Tenían rimas cortas, pero como dije, dejando afuera la semántica o las recurrencias fónicas.. solo me importaba volcar con tinta en papel lo que sentía, y que ellos lo entiendan.
Al fin y al cabo eso fue lo que me frustró... ellos nunca entendieron.
Recibían mis modestas composiciones, siempre envueltas en papeles de colores, y las leían fascinados. Primero leían el pie de la página, donde anotaba los verbos de igual terminación que usaba en el poema. Ordenados en tres columnas perfectamente acomodadas, donde en la primera habían dos verbos con terminación ar, en la segunda uno con er y en la tercera cuatro con ir (siempre fueron las mas difíciles).
Sonreían sin siquiera empezar a leer el poema... como si pudieran predecir con lo que se iban a encontrar.
Después de anticiparse al tema, leían muy detenidamente cada verso, sonriendo cada vez más, a medida que lo terminaban.
Mi papá salía dando pasos largos y apresurados, para mostrarle a todos lo buena escritora que era.
Después volvía, me abrazaba y hacía espacio en su panel de corcho forrado con mis escritos.
Feliz y triunfante, me iba al cuarto de arriba, dónde fanfarroneaba un rato sobre mi victoria y me sentaba en mi escritorio, lista para preparar nuevas ideas, pensar verbos diferentes y nuevas maneras de escribir... y todo para volver a ver ovacionar a mi público.

lunes 30 de mayo de 2011

k-dav-r x-ki-c-to

como me cansa un poco que me digan darky porque escribo cosas bajón, pongo un cuentito

Cuando carlos me dijo de pasar la noche juntos, yo le dije que si fuera un unicornio, no tendría alas, pero si un cuerno gigante en la frente. Ahí nomás agarré y le dije que nunca se me había ocurrido, pero que no sería mala idea intentarlo, como los pianitos que intentan ser teclados pero son solamente pianitos de juguete. yo debería ponerme en puntas de pie mirando hacia el techo, de manera que se pudiera ver, todo cambió cuando apareció la serpiente y me mordió, me dolió mucho y salí corriendo y llorando. Le pedí perdón y acto siguiente me fui a mi casa , ya que mi vieja estaba preparando trasero de cerdo y patatas, que es mi comida favorita desde que tengo memoria de un placard que solía tener cosas adentro pero un día se quemaron y solo quedaron cenizas y un banquito que estaba adentro. La tomé de la mano y le dije que todo iba a estar bien, ella me miró y sonrió un segundo, luego quedó perpleja. perpleja quedé cuando me mostró los pochoclos que habia cocinado, salieron deliciosos.

domingo 22 de mayo de 2011

estoy cansada de no escribirle a nadie.
el berenjenal que tengo en la cabeza se come mi cerebro, lo cubre como una enredadera.
le crecen espinas, lo mastica, lo absorbe. y ahora lo pienso y puedo entenderte.
nadie lo riega, se pudre, llena toda la sesera de hongos.
es cada vez mas similar a mi casa, a las personas que me rodean, que cada vez se parecen más a vegetales podridos.
sin embargo, miro desde afuera y no dejo de creerme el problema.

mueran